La nueva norma de las viviendas entra en vigor y permite los 'loft'.

Otra vuelta de tuerca en las normas sobre las casas gallegas. El nuevo código de habitabilidad de la Xunta entró ayer en vigor, sustituyendo a las Normas de Hábitat del anterior Bipartito. Regulará las condiciones de toda vivienda, "evitando conflictos con outras normas sectoriais e co planeamento urbanístico". Y puntuará las superficies mínimas de las distintas piezas de la casa o piso.
Entre las principales novedades destaca la permisividad de los loft: con la solución de apartamentos de una sola estancia y estética industrial "que a anterior normativa non permitía". También se reducen las dimensiones mínimas del lavadero-tendal, que pasa de 2 a 1,5 metros. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras recalca la "eliminación das rixideces na distrubición das pezas". Por ejemplo, se suprime la obligatoridad de patios de iluminación en distribuidores o escaleras. La Consellería concluye que "acadamos un amplo consenso por parte de todos os colectivos implicados no texto legal, fronte a ampla contestación que tivo a anterior normativa do bipartito".
El nuevo documento elimina además "todos aqueles requisitos que deberían regularse no planeamento urbanístico e non nunha norma de habitabilidade". Otro ejemplo: lo que sólo pueda regularse durante la redacción, como las condiciones de orientación del inmueble, se llevará al plan urbanístico. Otro reto se marca con la agilización en la rehabilitación de viviendas, con un gran crecimiento tras el estancamiento de la venta de pisos. Según la Consellería, "a normativa de habitabilidade regulará medidas para evitar os prolongados trámites burocráticos, establecidos na anterior norma e que dificultaban este tipo de contratacións".

Por último, el decreto puesto en marcha desde ayer reduce las restricciones sobre la instalación de los servicios. Y elimina todas las exigencias referentes a "aquellos aspectos regulados noutras normativas e que no entran no campo da habitabilidad". Así ocurre con las indicaciones relativas al gas radón, la reutilización de las aguas grises o residuales y la eficiencia energética de la vivienda. Los municipios tendrán a partir de ahora más competencias en la materia. Y también se establecen tolerancias de dimensiones, que permitirán asumir a las partes aquellos imprevistos surgidos a lo largo del proceso de construcción.

(El Correo Gallego, 20 de abril de 2010)