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Cómo ser urbanita y vivir en un loft de menos de 500 euros.
En algunos ambientes de ciudades como Madrid, vivir en un loft es sinónimo de urbanita moderno y, también, de persona con un alto poder adquisitivo que puede permitirse pagar más de mil euros al mes por el alquiler de una vivienda. Pero el interés por vivir en uno de estos pisos, coloquialmente conocidos como «de diseño», no es solo un fenómeno de las grandes capitales. En Lugo, en los últimos tres años ha habido un notable incremento en el mercado del alquiler de estudios y pisos de este tipo, con la diferencia de que, aquí, el importe de la mensualidad no suele superar los 500 euros.
Por ejemplo, por un loft -vivienda espaciosa y luminosa, en la que se evitan las divisiones con tabiques- en la Rúa Nova de 75 metros cuadrados, exterior, y recién rehabilitado (con dos dormitorios e interiores de madera, cristal y muebles que se ven nuevos) piden 450 euros al mes, según los anuncios puestos en páginas como idealista.com o fotocasa.es.
A la hora de hacer la comparación con Madrid (la ciudad española que, en teoría, va a la cabeza en lo que a modernidad se refiere), se busca como equivalente a la Rúa Nova el barrio de Chueca, donde también se están convirtiendo en estudios y apartamentos grandes pisos de inmuebles antiguos. Así, en los mismos portales inmobiliarios se puede comprobar que por una vivienda con las mismas características que la encontrada en Lugo, en la madrileña calle Gravina se cobran 1.460 euros al mes. También es un loft , reformado con mucha madera y diseño atractivo de interiores, aunque en este caso tiene solo un dormitorio y no es exterior.
Un agente inmobiliario que prefiere mantener el anonimato señaló que «es cierto que en Lugo ahora hay muy buenas ofertas en estudios, apartamentos y áticos. En cierto modo, está relacionado con el hecho de que en los últimos años se rehabilitaron muchas casas viejas de acuerdo a las modas de ahora».
Por menos precio, un chalé
Si alguien que viva en Lugo quisiera dedicar 1.400 euros a un alquiler, lo primero que hay que decir es que tendría dificultades para encontrar algo tan caro: en las dos páginas de Internet citadas no aparecen pisos a ese precio. En cambio, en la capital lucense una familia puede vivir en Augas Férreas en una casa de 500 metros cuadrados y reciente construcción, con cuatro habitaciones, tres baños y un pequeño jardín, pagando 1.000 euros al mes.
Si se vuelve a hacer una comparación con Madrid, el resultado es que un chalé en zonas nuevas de Arturo Soria, por ejemplo, cuesta entre 4.000 y 7.000 euros, y en ningún caso llega a los 500 metros cuadrados.
En algunas ocasiones, como ocurre en este caso de la vivienda de alquiler, vivir «en provincias» tiene sus ventajas.
(La Voz de Galicia.es, 9 de abril de 2010) |