El uso de locales comerciales como vivienda crece en el Aran

La venta y alquiler fraudulentos de locales comerciales como vivienda se ha disparado los últimos meses en la Val d’Aran. El primer municipio en detectar esta práctica ilegal fue Vielha, que ya tiene expedientes de disciplina urbanística abiertos y en tramitación, y ahora se ha detectado también en varios pueblos de Naut Aran como Baqueira, Tredòs, Gessa y Bagergue.

Además, en Vielha la situación ha llegado al punto de que una inmobiliaria que vende como apartamentos lo que en realidad tiene permiso de local comercial, ha colgado en internet el anuncio. La página web vende “dos locales comerciales preparados como vivienda” sin esconder que se trata de apartamentos “sin cédula de habitabilidad”. A cambio ofrece “precios sin competencia” y los define con el moderno concepto de “loft”. El alcalde de la capital aranesa, Joan Riu, explicó que el fenómeno se da en la zona de Eth Solan, dónde hay varios locales comerciales que no se utilizan como tal porque por ahora no hay demanda, mientras que el mercado sigue requiriendo viviendas a precios algo más asequibles que los apartamentos o pisos. Riu indicó que los expedientes están en el Ayuntamiento y que la tramitación se ha retrasado para incorporar nuevas pruebas como el citado anuncio de internet. Las competencias en este tema pertenecen exclusivamente al consistorio, con lo que cuando el expediente tenga toda la información se notificará a los propietarios y, en el caso de que no se restituya el uso que los locales tienen autorizado, se procederá a iniciar la vía judicial. En el caso de Naut Aran, por ahora sólo hay constancia de que esta práctica sea en alquiler, aunque su investigación aún no ha empezado. El alcalde, Víctor León, explicó que los inspectores municipales iniciarán en breve las revisiones de los locales a los que recientemente se ha dado permiso como comerciales. “Detectamos que en algunos edificios en los que sólo se permitían tres viviendas los promotores aprovechaban el resto de metros con locales comerciales, algo que encontramos insólito al tratarse de pequeños núcleos con poca actividad de este tipo”, explicó. León puntualizó que “no todos ellos se han habilitado como viviendas, pero sí algunos” y que “suponemos que sólo se alquilan porque no ofrecen ningún seguro al comprador al no tener cédula de habitabilidad”. En el caso de Baqueira, la misma práctica fraudulenta se detectó hace años en párquings que se utilizaban como apartamentos, “aunque fueron casos muy puntuales y ya han prescrito”. Ahora, la picaresca se da en locales comerciales de la cota 1.700, a pie de telesilla. ‘Bòrdes’ El mismo consistorio de Naut Aran ya estaba inmerso en otra batalla contra el fraude urbanístico, en este caso por obras no autorizadas en cabañas de terrenos rústicos. Ante este fenómeno, que se disparó en pocos meses, finalmente el consistorio pidió ayuda a Urbanisme para frenarlo. Por ahora aún no han recibido respuesta, y en estos momentos en el Ayuntamiento hay paralizados ocho permisos de particulares que quieren reformar bòrdes pero que no cumplen las condiciones. León explicó que “la organización tradicional del territorio es en núcleos, no con cabañas dispersas, aunque si finalmente esta fuera la única forma de parar el fenómeno, aceptaríamos un cambio en la legislación”. Por otra parte, Víctor León explicó que en la última comisión de Urbanisme solicitó al director, Joan Llort, otro tipo de excepción en materia urbanística. Se trata de cambiar la calificación de los terrenos protegidos en los que no se pueden construir ni cabañas para el uso agropecuario. Esta excepción se pediría sólo en casos muy concretos, cuando se tratara de familias que realmente viven de la agricultura, “que sólo son ocho o diez”. Llort no se negó a autorizar obras de forma puntual en estos casos.

(La Mañana Digital, 16 de marzo de 2007)