Tokio estrena lofts únicos

"Los lofts del destino irreversible" es como el artista y arquitecto japonés Shusaku Arakawa bautizó a un edificio de condominios de su creación que ofrece otra modalidad de vivienda.
La obra está ubicada en un barrio del centro de Tokio, Japón, y en ella, su autor desarrolló un concepto diferente de lo que hasta ahora se conoce como loft (ático).
Éstos tuvieron su origen en los años 60 y 70 en grandes ciudades como Nueva York y Londres: las viejas bodegas se transformaban en espacios habitables con el fin de pagar menos renta y disponer de más espacio del que ofrecía un departamento. Muchos de ellos fueron ocupados por intelectuales y artistas que acondicionaban el área a su libre albedrío.
Para finales de los años 90, las constructoras e inmobiliarias ya habían adoptado el término como una simple estrategia de mercado.
Hoy, los lofts son departamentos las más de las veces caros, con precios equiparables a los de lujo, sin muros divisorios entre las habitaciones y en los que la cocina está integrada a las áreas principales; una idea inspirada en el concepto original, sin serlo.

(El Universal, 1 de marzo de 2007)