El panorama inversor de los "lofts".

Desde que el Ayuntamiento de Madrid acordó el pasado verano la Modificación del Plan General en lo relativo a la compartimentación de edificios industriales, el precio del suelo industrial en Madrid ha dejado de crecer, ya que en el periodo 2003-2006 el incremento ha sido incluso superior al 400%.

Esta modificación del Plan General obliga a que los locales industriales en su clase de servicios empresariales en edificio exclusivo no puedan tener una superficie menor de 175 metros cuadrados. Con esta sencilla modificación el Ayuntamiento ha frenado el crecimiento desbocado del suelo industrial en Madrid, ya que evita que se vendan unidades pequeñas. A partir de este planteamiento, creo que se pueden hacer una serie de reflexiones. El suelo industrial en Madrid es de alta densidad, por lo que se refiere a la norma zonal 9 -grados 3ª, 4ª y 5ª-, que son los suelos que han tenido una mayor subida durante estos últimos años, en los que como media se puede construir entre 2 y 2,4 metros cuadrados por metro cuadrado.

Por lo tanto las actividades industriales tradicionales, logísticas o fabriles tienen muy difícil poder desarrollar su actividad en este tipo de suelos puesto que no suelen consumir todos los metros de edificabilidad permitida, y por tanto hacen económicamente inviable su implantación. Mientras la densidad del suelo sea tan alta, este tipo de empresas tendrán muy difícil desarrollar su actividad en Madrid, y tendrán que ir a otros municipios limítrofes, que es lo que ha sucedido estos últimos años.

Por otra parte la construcción de edificios industriales-'lofts' ha ayudado a cambiar la fisonomía de ciertas zonas industriales degradadas, y a transformarlas en zonas que por su ubicación cerca del centro de Madrid se han convertido en una alternativa para las empresas. En ciudades como Nueva York, Londres o Amsterdam, la reconversión de estas zonas industriales degradadas ha dado paso a zonas de moda que han conseguido atraer a un tipo de artistas, industriales y empresas.

La aceptación que tiene el 'loft' en Madrid es muy alta, ya que permite en un edificio exclusivo, con un diseño moderno, nuevo y amplio agrupar actividades empresariales que necesitan espacios reducidos para su actividad. El 93% de las empresas tienen menos de 10 empleados, y son precisamente estas compañías las que valoran de una manera más alta este tipo de edificios.

Espero que tanto inversores como promotores sigan apostando por el desarrollo de los 'lofts', porque ayudan a que las actividades empresariales puedan desarrollarse en espacios adecuados, y a transformar aquellas zonas más degradadas de Madrid.

Rafael Aparicio es director general de la asesoría Cubic Real Estate.



(El Mundo, 17 de noviembre de 2006)