El PGOU delimita en 80 metros la superficie media de los pisos.

Málaga. El modelo de vivienda que viene imperando en los últimos años en la capital malagueña, de escasa dimensión y destinada principalmente a uno o dos solo inquilinos, tiene sus días contados. Uno de los propósitos que se han fijado los redactores del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Málaga pasa precisamente por poner límite a los bloques residenciales que se destinan casi en exclusiva a pisos de cuarenta o cincuenta metros cuadrados, en el mejor de los casos. Frente a ello, el documento aprobado el pasado 26 de julio en Pleno establece como media para cada una de las unidades residenciales de los bloques de nueva construcción una superficie de 80 metros cuadrados.

Este parámetro es de obligado cumplimiento en el caso de los inmuebles nuevos, aunque es reducido a 70 metros cuadrados de media en el caso de aquellos edificios que son rehabilitados. Ambas aportaciones al documento urbanísticos suponen una novedad respecto al documento urbanístico del año 1997, en el que no se establecía obligación alguna al promotor en este sentido.

El nuevo Plan delimita también las superficies útiles mínimas y las condiciones de distribución en el interior de las viviendas, ya sean compartimentadas o en espacio único. En el primero de los casos, los redactores indican que el salón-comedor deberá tener 20 metros cuadrados en aquellas casas de más de tres dormitorios, 18 metros para las de tres y 14 para las de uno o dos dormitorios.

En el caso de la cocina, la superficie señalada es de cinco metros cuadrados, espacio en que deberá incrementarse el salón si la cocina se integrase en esta dependencia. De otro lado, si la vivienda tuviese un único dormitorio, éste tendría al menos 10 metros cuadrados, y si dispone de dos o más, se obliga a que al menos uno de ellos tendrá 10 metros cuadrados. Finalmente, el baño ha de tener un mínimo de tres metros.

Muy inferiores son las superficies establecidas para las viviendas en espacio único, incluyendo en esta tipología los loft, estudios o similares. En estos casos, el espacio del salón-comedor será de al menos 14 metros cuadrados, quedando incluida en esta superficie la cocina. El dormitorio tendrá unos seis metros, mientras el baño, que será independiente del espacio común, tendrá tres metros cuadrados. Para todos los casos, la superficie de cada unidad residencial se incrementará en 1,5 metros cuadrados correspondientes al distribuidor.

Teniendo en cuenta estos parámetros, cualquier unidad urbana con superficie útil menor de 24,5 metros cuadrados, o que no cumpla los requisitos dimensionales incluidos en el Plan General, "no tendrá la consideración de unidad residencial, siéndole de aplicación la normativa de uso terciario", concluye el documento.



(Málaga Hoy, 14 de agosto de 2006)