Vivir en un 'local' será cada vez más común.

Algunos locales comerciales de la ciudad han echado el cierre por culpa de las grandes superficies, pero muchos de ellos podrán abrirse de nuevo reconvertidos en viviendas. En total serán 273 locales comerciales y su reconversión será posible gracias a un acuerdo de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, que ha aprobado su descatalogación.

Se trata de inmuebles que hasta ahora estaban protegidos y que han sido descatalogados para impulsar nuevas tipologías de vivienda así como la creación de estudios y talleres o, simplemente, la reconversión en otro tipo de negocios.

El objetivo, según el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, es "impulsar el pequeño comercio para revitalizar la economía de los distritos del centro mediante la flexibilización de sus actividades, permitir en algunos casos su uso residencial, proteger elementos arquitectónicos de mayor valor de los locales comerciales y cuidar el paisaje urbano", asegura.

La iniciativa se enmarca dentro del proyecto de modificación puntual el Plan General para la revisión del Catálogo de Elementos Singulares en Establecimientos Comerciales, que afecta a las condiciones de catalogación de 597 establecimientos.

Plazos

Para que esta iniciativa se lleve a cabo todavía habrá que esperar. "Se ha aprobado el proyecto por la Junta de Gobierno, pero tiene que ser aprobado también por el Pleno. Siempre que se modifica un Plan General tiene, además, que abrirse un periodo de información pública, con lo que es posible que no entre en vigor hasta dentro de cuatro meses", asegura Beatriz Lobón, coordinadora general de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid.

La mayoría de los locales están en calles céntricas de la capital, como la plaza del Dos de Mayo, la calle del Espíritu Santo, Pez, Cava Baja, Atocha, Embajadores o Calatrava, aunque la coordinadora de Urbanismo del consistorio madrileño asegura que algunos se ubican en otros distritos de la capital.

En cuanto a las causas: "Se ha modificado el catálogo porque había elementos protegidos que no tenían demasiado valor e impedían el cambio de uso a su dueños".

Así, si el propietario de una farmacia, por ejemplo, quería vender el local a una persona que deseaba poner una tienda de ropa, no podía hacerlo porque eso conllevaba modificar elementos internos que estaban protegidos. Lo que se pretende con esta medida es poner facilidades a esas personas.

Y lo mismo si quieren convertirlo en vivienda. "Los que quieran podrán hacerlo con la modificación del catálogo. Lo único que tendrán que hacer es pedir la licencia de cambio de uso al Ayuntamiento. Lo normal es que tengan que hacer reformas para adaptar el local a una vivienda para que ésta cumpla las condiciones mínimas de habitabilidad: ventanas, ventilación, etcétera. Parte de los locales se han quedado en desuso y gracias a esta medida, seguro que muchos solicitarán el cambio para transformarlos en viviendas".



(El Mundo, 22 de febrero de 2006)