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Concellos gallegos permiten usar bajos comerciales como vivienda
Las tiendas ya pueden convertirse en viviendas en Galicia. Aprovechar los bajos en zonas de escasa actividad comercial es el objetivo de una nueva tendencia inmobiliaria recogida en casi todos los planes generales de los ayuntamientos gallegos, salvo en zonas en las que ordenanzas específicas lo prohíban.
En general, según fuentes del sector inmobiliario, las viviendas ubicadas en bajos suelen ser las más económicas del edificio, "ya que los precios se encarecen en función de la altura". Elegir un primero o un segundo puede suponer una diferencia de en torno a los 3.000 euros, sin IVA. Y es que, cuanto más alto, más caro resulta.
Moda "loft"
La nueva tendencia, impulsada tras la moda de los loft (grandes espacios con el mínimo de divisiones y que aprovechan locales destinados a los más variados usos para utilizarlos como casa), se observa en barrios ubicados en las zonas periféricas de las ciudades, donde la limitación de alturas ya incluye esa planta baja. En este sentido, desde la Administración insisten en que son los ayuntamientos los que deben dar licencia de habitabilidad a esos espacios.
Además, recuerdan que también pueden prohibirlo en determinadas áreas, como es el caso del Ensanche coruñés, matizaron esas mismas fuentes.
Pero este no es un fenómeno exclusivo de la comunidad. Ayuntamientos de Madrid, Cataluña o País Vasco ya lo permiten desde hace tiempo. Habilitar como hogar un local de planta baja en un edificio o urbanización dado de alta con un determinado número de viviendas implica una modificación de las zonas verdes para adaptarlas al nuevo número de inmuebles individuales.
De todas formas, antes de convertir un bajo en vivienda el comprador o futuro inquilino debe comprobar que la norma municipal especifique el uso residencial de los locales comerciales de planta baja. Esto es fundamental para que, posteriormente, el ayuntamiento conceda la cédula de habitabilidad o certificado de primera ocupación, documento necesario para poder contratar el suministro de agua, gas y electricidad.
Además, en caso de que el ayuntamiento obligue al promotor del cambio a tener una salida de la vivienda al portal, deberá acudir al administrador de la comunidad para indicarle la necesidad de realizar obras. La modificación deberá ser autorizada por unanimidad, según indica la Ley de Propiedad Horizontal.
Fenómeno contrario.
Lo que también comienza a observarse en Galicia es el fenómeno inverso, según indican fuentes del sector inmobiliario. En zonas muy comerciales, como por ejemplo las calles que rodean a la Praza Roxa compostelana, existen pisos antiguos que están siendo utilizados como oficinas.
(La Voz de Galicia, 4 de octubre de 2005)
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