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Vivir en un LOFT
En la sociedad actual las parejas tienen menos hijos, el divorcio es un fenómeno frecuente, los ancianos viven más y muchas veces, solos. Cada vez hay más familias monoparentales, más solitarios por derecho propio… Nuestros abuelos nacieron y murieron en la misma casa y actualmente la movilidad está a la orden del día y es habitual cambiar varias veces de residencia a lo largo de nuestra vida. Pasamos por la casa familiar en la niñez, el piso o residencia de estudiantes, la independencia con la pareja, la llegada de los niños y la búsqueda de un lugar más amplio … o simplemente cambiamos de casa por motivos laborales o porque necesitamos espacio en el que vivir y trabajar al mismo tiempo. El paso de los años también ha traído cambios en el uso de espacios de la vivienda: ya no usamos el recibidor, unimos la cocina y el cuarto de estar en una sola estancia, apenas comemos en casa entre semana, pero necesitamos una cocina amplia para recibir visitas porque cocinar se ha convertido en un placer, queremos una terraza para recibir a los amigos y no necesitamos pasillos pero sí mucha luz y poco ruido. Y espacio, mucho espacio. En definitiva: buscamos un loft.
El fenómeno ´LOFT´
El loft es un fenómeno americano, que nace en el área de Manhattan. Los edificios de lofts en Nueva Cork se levantaron a finales del siglo XIX para promover la industria ligera y manufacturera. En los años 40 del siglo pasado, esta actividad económica de Nueva York se traslada fuera de la ciudad, lo que provoca el abandono de sus edificios, que con el tiempo caen en desuso. El antaño próspero distrito financiero del Soho se desplaza al nuevo centro, en Wall Street y Greenwich Village.
Comienzan entonces a llegar al Soho gentes del mundo del arte buscando espacios grandes a rentas bajas. Los artistas plásticos son los primeros que aprovechan el potencial de los recintos industriales vacíos para vivir y trabajar con luz y espacios sin tabiques.
La llegada de los lofts a nuestras vidas, como la de tantos otros fenómenos que aterrizan desde Estados Unidos, viene de la mano del Séptimo Arte. En Atracción fatal, Glenn Close se baña en una majestuosa bañera en medio de una sala vacía. Demi Moore, En Ghost, modela arcilla en un loft de dos alturas. Nick Nolte, en Historias de Nueva York, encarna el pintor Pollock que vive y trabaja en su loft. Pero si hay un loft mítico de un artista universal que encarna lo excéntrico por excelencia es The Factory, lugar de trabajo y residencia de Andy Warhol.
La filosofía ´LOFT´
El concepto loft se aplica a un espacio industrial rehabilitado para uso residencial o profesional, con mucha luz, diáfano y muy amplio, que conserva parte de su aire fabril y con una arquitectura que asimila usos domésticos. Sus características principales son: espacios diáfanos, techos de al menos 3 metros y medio de altura, gran luminosidad, instalaciones vistas, ya sean madera o metálicas, recordando viejas fábricas, reciclaje de materiales y elementos constructivos preexistentes, pero conservando su aspecto industrial; vigas vistas, montacargas, acabados en hierro, piedra, ladrillo y acero. Las dimensiones de los lofts, que suelen partir de 90 metros cuadrados, y llegan a veces hasta los 300 metros cuadrados, junto a su luminosidad y escasez de elementos de cerramiento, hacen de ellos el sueño de cualquier decorador. En Madrid y Barcelona están de moda. Muchos de sus habitantes huyen del encorsetamiento de una vivienda tradicional y otros instalan su lugar de trabajo en casa y optan por este concepto de vivienda diferente. Las razones son múltiples: evitar largos desplazamientos, compatibilizar el horario de trabajo con la vida familiar o con otras actividades y trabajar en un entorno creado a medida.
´Loft´legales o ilegales
Muchas veces se dice que los lofts son viviendas ilegales, pero la verdad es que no existen viviendas legales o ilegales; lo que hay es suelo con licencia de uso industrial o residencial, y la ilegalidad puede darse cuando se acondiciona un local o nave industrial, pero no se solicita el cambio de licencia para convertir ese suelo a uso residencial. Éste es un trámite lento, costoso y en el que con frecuencia nos encontramos con la oposición o la negativa municipal, haciendo que muchas veces la decisión final dependa de la óptica del técnico del Ayuntamiento.
Aunque el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid no contempla los lofts como un tipo de vivienda, el Ayuntamiento de Madrid ha tendido la mano a los lofts a través de una instrucción interpretativa del Plan General, que permite unificar criterios para todo el municipio de Madrid. Así, Sigfrido Herráez, concejal de Vivienda, da un paso adelante dentro de su proyecto de recuperación del centro de la capital, facilitando la transformación de miles de locales comerciales que han caído en desuso en lofts. Por otro lado, desde la Concejalía de Urbanismo, Vivienda e Infraestructuras, se está redactando un borrador que determine y defina criterios para normalizar la concesión de licencias de cambio de uso de locales comerciales a viviendas tipo loft.
Cómo se decora un ´LOFT´
La tendencia en decoración de lofts es minimalista, práctica y muy funcional. En los dormitorios priman las líneas sencillas en colores neutros con cabeceras integradas o construidas de obra en la pared. Las mesas de noche suelen ser bajas, de líneas simples en colores oscuros o neutros. Al cocinar nos olvidamos por completo de las cocinas de nuestras abuelas cargadas de muebles y aparecen los espacios modulares, que esconden electrodomésticos y permiten integrarla con el salón comedor sin dividir la estancia con un tabique, ya que lo que se busca es sumar espacios, creando un ambiente acogedor y organizado al mismo tiempo. Los muebles suelen ser metálicos y de formas lisas.
Los materiales más utilizados son hormigón, cemento y aluminio. Los salones se caracterizan por la escasez de ornamentación. La arquitectura en toda su desnudez de ornamentación. La arquitectura en toda su desnudez es la protagonista principal del espacio. Las paredes acostumbran a ser lisas, nunca estucadas y de color blanco, , o bien dejan ver el cemento gris, que se combina con techos en distintos tonos de blanco.
Es habitual que la calefacción quede integrada en el techo - apenas unas ranuras en el techo dejan entrever su presencia-, que puede ser liso de cemento pintado o de blanco o bien con vigas de cemento natural. El tratamiento de la luz es ya un elemento decorativo más en nuestro loft. Los suelos pueden combinar grandes láminas de madera oscura, o mármol, y en cocinas y baños es habitual el uso de cemento pulido. El acero llena lavabos y cocinas y el aseo se caracteriza por tener espacios abiertos, de forma que la ducha, habitualmente con suelo de piedra, queda abierta al resto del baño, recordando las duchas de las piscinas de verano. En definitiva, un estilo de vivienda muy cool que deja traslucir personalidad. Nos encontramos de esta manera viviendas y despachos polivalentes que cumplen simultáneamente funciones domésticas y profesionales, que ofrecen soluciones ingeniosas para poder albergar dos usos completamente distintos, y hasta ahora, incompatibles.
(ABSOLUTE Madrid, julio/ agosto de 2005)
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