Ismael se dedica a la pre-impresión en el diario 'El Mundo' y Nuria es periodista y trabaja en producción de informativos de 'Antena 3'. Desde hace seis meses conviven en un acogedor loft por la zona del Paseo de Extremadura. Buscaban una vivienda que tuviera un espacio exterior donde poder pasar las tardes de verano y se encontraron con un concepto nuevo que cubría sus necesidades sin escaparse de las posibilidades de su bolsillo.

Daniel Merino

Lo vuestro y este loft fue poco menos que un descubrimiento, ¿qué visteis en él a la hora de decidiros?
Nos decidimos por este loft porque era pequeñito, no era caro y resulta muy acogedor. Nos pareció una buena opción para una primera vivienda. Vamos, más o menos buscábamos algo así: sencillito. Al principio pensábamos que iba a ser muy pequeño, pero como no coincidimos nada más que los fines de semana, ya que nuestros horarios son diferentes, descubrimos que disponemos de bastante espacio.

¿Buscabais una vivienda con posibilidad de dos alturas?
La única idea que teníamos era la de poder tener una terraza o un patio para poder estar ahí, sobre todo de cara al verano. Lo de las dos alturas es algo que surgió, aunque es algo que facilita el que entre los dos, en un momento necesario, pueda establecerse cierta independencia. Por ejemplo, si uno quiere estudiar y el otro ver la tele, podemos dividirnos el espacio.

SENCILLEZ Y COLOR

A primera vista se ve una mezcla entre el minimalismo y toques de color a la hora de decorar vuestro loft, ¿en qué os habéis inspirado?
La verdad es que ha sido idea de mi novia. Ella siempre ha sido muy aficionada a la decoración y se ha ido fijando en revistas y en otras casas para poder establecer un estilo a la hora de decorar este loft. Sobre todo hemos ido buscando la sencillez, sin recargos. Paredes blancas con pequeños detalles de color para acompañar o aspectos como puede ser el poder utilizar elementos arquitectónicos propios del tipo de construcción como puede ser un altillo de piedra. El espacio no estaba mal de por sí, pero le fuimos dando nuestro toque personal.

Supongo que no todo el mundo está acostumbrado a este tipo de espacios, ¿cómo reacciona la gente al verlo?
Mis amigos dicen que vivo en un "chill out". Les resulta muy acogedor y una opción muy interesante como primera vivienda. Digamos que es un concepto que resulta novedoso. Luego ya la gente ofrece su punto de vista sobre si viviría en uno en función de sus perspectivas: si van a tener hijos, si no... Digamos que como una primera vivienda es perfecto.

Daniel Merino